

22:53h
martes, 21/06/2016
Si la voz es el alma de una canción, el ritmo es el cuerpo. Saca lo más primario de nosotros, nos atrae hacia la música y nos obliga a movernos a su tempo. Es también el aspecto con el que más se ha experimentado, desde el rock de Little Richard y James Brown a la música disco y la electrónica. Descubrimos el diálogo entre la pista de baile y el estudio de grabación, en el proceso de crear un ritmo irresistible.